
A lo largo de nuestra vida, dormimos un promedio de 25 años. Por eso es fundamental elegir bien nuestro colchón Tréca. La acogida y la firmeza de su colchón son los dos puntos clave a tener en cuenta a la hora de decidirse.
Probar la cama
Para un confort óptimo, es esencial probar la cama antes de comprarla, preferiblemente con el somier que deseas adquirir, o con un somier de tecnología equivalente (láminas, muelles…) si deseas conservar el tuyo.
La elección del somier tendrá una importancia considerable en el confort y la durabilidad del colchón de con el paso del tiempo.
¿Qué es una buena cama?
Un buen colchón debe favorecer la relajación del cuerpo y ayudar a prevenir el dolor de espalda: al acostarse, el cuerpo libera tensiones; los músculos y la columna vertebral se relajan.
Debe adaptarse a la morfología: flexible y firme al mismo tiempo, el colchón debe sostener todas las partes del cuerpo. El peso debe distribuirse de manera uniforme.
Debe ser firme, pero no demasiado… porque si la superficie de descanso es demasiado dura, no se asegura una correcta alineación de la columna.
En realidad, definir una “buena cama” es algo muy subjetivo. Lo más importante es un buen soporte para el cuerpo y sentirse cómodo al adentrarse en el mundo de los sueños.
Tréca, el Arte de Dormir Bien.
Todos estos consejos deberían ayudarte a elegir qué colchón comprar, especialmente si se sufre dolor de espalda.
Comprender el sueño
Tener un sueño reparador es un verdadero reto de salud pública. Es esencial optimizar el tiempo que se le dedica. Si los ciclos del sueño no se respetan, la productividad, el estado de ánimo y la salud física pueden verse afectados. Por ello, resulta fundamental comprender las fases del sueño para disfrutar de noches reparadoras en los sistemas de descanso de Tréca Paris.
El sueño, contrariamente a lo que se piensa, es un fenómeno activo y bastante complejo. Puede describirse en las siguientes fases: vigilia, sueño lento, conciliación del sueño, sueño lento ligero, sueño lento profundo y sueño paradójico (REM). En general, una noche incluye de 4 a 6 ciclos de unos 90 minutos cada uno.
– Conciliación del sueño: 5–10 minutos
– Sueño lento / ligero: 10–15 minutos
– Sueño profundo: 30 minutos
– Sueño muy profundo: 30 minutos
– Sueño paradójico (REM): 10–15 minutos
Además, cada persona posee sus propios ritmos y necesidades de sueño, porque cada sueño y cada durmiente es único.